El final del comisario que denunció al jefe de la Bonaerense y no orina agua bendita

Interés General 09 de marzo de 2017 Por
Asuntos Internos apartó ayer de la Fuerza a Marcelo Di Pasqua, quien había acusado de narco a Pablo Bressi.
policia bs as

“Yo no orino agua bendita”.

La aclaración de Perogrullo la hizo sin que nadie lo pidiera el comisario general Marcelo Di Pasqua a mediados del mes pasado. Unos días antes había denunciado penalmente al propio jefe de la Policía Bonaerense, el también comisario general Pablo Bressi, por el supuesto encubrimiento de un narcotraficante de Lomas de Zamora en 2013.

“Quieren mostrar que al primero que diga algo, le cortan la cabeza”, agregó Di Pasqua a la revista Noticias. Ayer, su profecía se cumplió: Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad provincial lo “desafectó” oficialmente de sus tareas de Policía. Esto significa que hoy, en cuanto reciba la notificación, el comisario general deberá entregar su arma y su placa y volverse a su casa. Quedará en un limbo por los próximos 120 días, en los cuales debe definirse su retiro o su exoneración.

El motivo oficial de su “desafectación” es “incumplimiento de sus deberes” y “falta al decoro”. Lo del decoro tiene que ver con aquella confesión vinculada a la incapacidad de su vejiga para elaborar el líquido sacramental. Lo del “incumplimiento” se ajusta más a la denuncia que presentó el 8 de febrero contra Bressi por el supuesto encubrimiento de narcos: Asuntos Internos le reprocha no haber cumplido con su deber de denunciar este presunto delito cuando ocurrió, en 2013, en lugar de cuando le convino.

Hasta marzo de 2016, Di Pasqua era Superintendente de Seguridad de Mar del Plata. En aquel momento, el ministro Cristian Ritondo lo apartó de su cargo como parte de la limpieza que encaró tras la Triple Fuga.

Poco después, Asuntos Internos objetó su declaración jurada de bienes. Allí consignó una casa, una moto y una participación del 50% en una empresa de transporte llamada Val-San, domiciliada en Tres de Febrero, a la que valuó en 310.000 pesos. Sin embargo, según determinaron los auditores, la compañía posee al menos seis camiones. Un cálculo rápido hecho por los peritos indica que la transportista vale unos 9.000.000 de pesos. El problema es que el sueldo de Di Pasqua -verdadero prodigio del ahorro- es de 45.000 pesos.

En el sumario interno que se le abrió pronto se agregó una denuncia en la que se lo señalaba por supuestos vínculos con narcos de La Matanza. Asuntos Internos comprobó poco después que un capo de la droga de esa zona habría sido detenido en casa de un familiar del comisario. Así, a fines de 2016 Di Pasqua fue pasado a retiro obligatorio y denunciado judicialmente por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

Pero el comisario resistió. Presentó un amparo ante la Justicia y logró que lo reincorporaran a la Bonaerense. Desde allí denunció a Bressi, lo que motivó que se abrieran dos expedientes: uno en la Justicia de La Plata -que el fiscal Marcelo Romero desestimó en 24 horas- y otro en Asuntos Internos. Allí fue citado a declarar la semana pasada, para que ampliara y ratificara su acusación contra el jefe de Policía.

Nunca se presentó.

En cambio, Di Pasqua pidió una licencia “psiquiátrica”. Ayer esa situación trocó en “desafectación”. Se convirtió así en uno más de los 3.700 policías que fueron apartados de la Bonaerense desde que empezó la gestión de María Eugenia Vidal, a razón de 8 por día.

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