Chaco: 400 policías están dedicados exclusivamente a asistir a las familias afectadas por la crecida

El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, brindó detalles sobre el operativo desplegado para asistir a las familias afectadas por la crecida de los ríos Paraná, Paraguay y el riacho Antequera. En declaraciones a LT16 AM950, confirmó que unos 400 efectivos participan de las tareas de asistencia, rescate y traslado de suministros en las zonas ribereñas más comprometidas.
“Hace aproximadamente 15 días que la Policía del Chaco está en estado de alerta por orden del gobernador y del ministro. Tenemos 400 hombres dedicados exclusivamente a asistir a la gente de las zonas ribereñas”, explicó Romero.
El funcionario destacó el trabajo coordinado de las fuerzas especiales, Bomberos, la División Patrulla Fluvial, la Policía Rural y las comisarías de la zona, con intervenciones en Puerto Antequera, la Isla del Cerrito y Puerto Vilelas.
En ese marco, precisó que durante los últimos días los efectivos trabajaron de manera intensiva para rescatar personas, trasladar medicamentos y distribuir mercadería entre los pobladores afectados.
“En estos últimos cinco días hubo una tarea de sol a sol, rescatando gente, llevando medicamentos y mercadería”, remarcó.
Seis lanchas para los operativos de emergencia
Uno de los recursos centrales del operativo es la División Patrulla Fluvial, creada hace aproximadamente un año para intervenir en delitos vinculados con el narcotráfico y el contrabando en zonas acuáticas.

Romero explicó que las embarcaciones utilizadas por la división provienen de bienes que habían sido secuestrados judicialmente y que posteriormente fueron puestos a disposición para su utilización por parte de la fuerza policial.
“Esas lanchas que nos entregó en depósito judicial la Justicia Federal son las que utilizamos para crear la División Patrulla Fluvial”, señaló.
Según detalló, la división cuenta con seis embarcaciones: cinco de tamaño mediano y una de mayor porte, con capacidad para ocho personas. Actualmente, todas están destinadas a las tareas de asistencia humanitaria.
El jefe policial indicó que, una vez superada la emergencia hídrica, la división retomará sus funciones habituales de prevención y combate del delito en las zonas ribereñas.
“La actividad es peligrosísima”
Romero también describió las dificultades que enfrenta el personal durante los rescates, especialmente por la fuerza de la corriente, la presencia de troncos y camalotes y la existencia de bancos de arena que pueden resultar difíciles de detectar.
El jefe policial afirmó que participó personalmente de una recorrida por el área afectada, desde Puerto Vilelas hasta las inmediaciones del puente San Pedro, en la zona de Antequera.
“Además de ser extenuante, es peligrosísima. La correntada que tiene el agua es impresionante”, advirtió.
Explicó que las embarcaciones deben desplazarse en condiciones complejas y que los riesgos no desaparecen pese a las medidas de seguridad adoptadas por los efectivos.
“Hay palos sueltos, vienen camalotes, la embarcación puede chocar contra troncos y hay bancos de arena que no se ven bien por el agua oscura. Los peligros son inminentes y latentes en esa zona”, describió.
A esas dificultades se suma la resistencia de algunos pobladores a abandonar sus viviendas, lo que obliga a los equipos de emergencia a realizar intervenciones para evacuar personas y rescatar animales, incluido el ganado menor.
“Esa gente se merece que la rescaten, que tengamos una mirada especial para ellos. Para eso está la Policía del Chaco”, sostuvo.
La necesidad de contar con un helicóptero
Durante la entrevista, Romero volvió a plantear la necesidad de que la provincia disponga de medios aéreos propios para responder a emergencias y reforzar las tareas de prevención del delito.
“Es indispensable prácticamente contar con un medio aéreo”, afirmó al ser consultado sobre la posibilidad de incorporar un helicóptero para asistir a poblaciones aisladas, realizar rescates y mejorar la capacidad operativa en el territorio provincial.
El jefe policial recordó que la fuerza llegó a contar con un helicóptero y un avión Cessna, pero aseguró que ambos recursos dejaron de estar disponibles.
Según su relato, el helicóptero fue vendido durante una gestión anterior, mientras que el avión fue encontrado desarmado y con el motor en reparación, una situación que, según indicó, impediría recuperarlo.
“Perdimos, en definitiva, los dos vehículos aéreos que teníamos para estas cuestiones: para tomar estado de situación durante las inundaciones y para recorrer El Impenetrable en la prevención del delito y el narcotráfico”, manifestó.
Romero también señaló que, ante una eventual emergencia que requiera asistencia aérea, la provincia debe recurrir a la colaboración de otras jurisdicciones. Como ejemplo, mencionó que el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, facilitó un helicóptero para este tipo de intervenciones.
Operativos en la frontera con Paraguay
El titular de la Policía también hizo referencia al trabajo de la Patrulla Fluvial en materia de seguridad fronteriza. Indicó que el Chaco tiene aproximadamente 80 kilómetros de frontera fluvial con Paraguay a través del río Paraguay.
En ese sector, sostuvo, se realizan operativos de prevención y control, al igual que en otros puntos ribereños, entre ellos el río Bermejo, Pampa del Indio y Sauzalito.
Además, planteó la necesidad de reforzar la vigilancia aérea para detectar vuelos ilegales y movimientos vinculados con el narcotráfico, especialmente en sectores de difícil acceso de El Impenetrable.
Jornadas de hasta 14 horas
En relación con la organización del personal, Romero explicó que se dispuso un sistema de rotación para sostener la asistencia sin afectar en exceso las tareas habituales de prevención en las comisarías.
Los efectivos afectados al operativo pertenecen principalmente a unidades especiales, entre ellas el Cuerpo de Operaciones Especiales, el Cuerpo de Operaciones Motorizadas, Bomberos, la Patrulla Fluvial y la Policía Rural.
“Los efectivos ingresan a las seis de la mañana y trabajan hasta que entra la noche. Al día siguiente son relevados por otro grupo”, detalló.
De acuerdo con el jefe policial, las jornadas pueden extenderse entre 12 y 14 horas, en un contexto que exige un esfuerzo físico importante y expone al personal a riesgos propios de las operaciones en aguas crecidas.
Romero concluyó destacando el compromiso de los policías que participan de las tareas y remarcó que la prioridad es asistir a las familias que permanecen en las zonas afectadas por la creciente.
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