Mexico: Una regidora en Cuautla pide la disolución de la policía municipal por connivencia con el crimen organizado
Fabian Elias
En medio de la crisis de seguridad y violencia desatada esta semana en algunos municipios de Morelos por hechos relacionados con el crimen organizado, Anita Sánchez Guerra, regidora de Cuautla, ha denunciado que la policía local está coludida con grupos criminales y ha pedido la disolución del cuerpo y la intervención de la Guardia Nacional. El ayuntamiento llegó a titulares en todo el mundo en septiembre tras el feminicidio de la estudiante española Claudia Tacoronte en medio de la inseguridad, el control de las mafias en la ciudad y el alza de asesinatos y extorsiones.
Sánchez, que está a cargo de la comisión de seguridad y patrimonio público en Cuautla en representación del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), ha subrayado que la policía de ese ayuntamiento ha tenido siete encargados de la seguridad pública entre 2025 y 2026. Tres de ellos reprobaron el examen de control y confianza, un proceso integral para verificar la idoneidad, honestidad y el cumplimiento del perfil de los aspirantes o de agentes en activo en instituciones de seguridad pública, procuración de justicia o empresas del sector privado.
Las designaciones para los encargados de seguridad corrieron a cargo del ahora exalcalde municipal Jesús Corona Damián, quien fue aprehendido en pasado mayo en el marco del Operativo Enjambre acusado de presuntos nexos con la delincuencia organizada y de actos de extorsión. La Fiscalía emitió una orden de aprehensión en su contra el pasado 20 de mayo. Como parte de esta trama, ese día, la Secretaría de Seguridad anunció la detención del presidente municipal de Atlatlahucan, Agustín Toledano, y del exalcalde de Yecapixtla, Irving Sánchez, ambos ediles de Morelos.

La operación Enjambre fue lanzada en 2024 por el Gobierno federal para combatir el entramado de corrupción en los municipios del Estado de México y luego se desplegó en los ayuntamientos de Jalisco.
Corona permaneció 10 días prófugo hasta que fue detenido en la colonia Costa Azul, en Acapulco, en Guerrero. Sánchez dice que, según los reportes de seguridad, el exedil escapó vestido de policía y escoltado por los mismos funcionarios de seguridad, primero con dirección a Puebla para posteriormente llegar a la costa del Pacífico. “Este señor tenía 20 policías al resguardo de su persona. Yo siempre denuncié que es un delito desviar la seguridad pública para que lo resguarde a él cuando nada más tenemos 45 policías”, afirma la regidora vía telefónica.
Sin embargo, la representante del PVEM denuncia que en la actual gestión municipal de Salvador Molina Martínez –quien lleva cuatro meses en el cargo–, se ha mantenido a funcionarios que respondían a Corona. “Hoy la policía está a cargo del que fue su director operativo de seguridad pública, Emmanuel Nieto Sotelo, quien fue su director operativo y hoy es encargado del despacho”, agrega Sánchez.
En medio de la violencia que azota a Cuautla, el cabildo rechazó llamar a comparecer a Nieto mientras regidoras de la oposición, entre las que se incluyen la representante del PVEM, denunciaron irregularidades en el gasto policial, fallas en la estrategia anticrimen y falta de resultados ante extorsiones y ataques al transporte público. EL PAÍS se comunicó con el Gobierno municipal de esa demarcación en busca de una declaración, pero hasta la publicación de este artículo no obtuvo respuesta.
“Esta situación es la de una estructura criminal dentro de la corporación policiaca. Por eso, pido la desmantelación de la policía de Cuautla y que tome el control la Guardia Nacional. Lo que se me hace muy extraño es que no desmantelaron la policía [en el Operativo Enjambre] ni se llevaron al director, como sí ocurrió en Juchitán, en Oaxaca [que fue intervenida por fuerzas federales tras descubrirse una red de protección y complicidad con el grupo criminal Los Cromos]”, precisa Sánchez.

En Morelos, la Fiscalía de ese Estado detuvo y liberó a José David N, alias El Güero Gym, presunto líder del grupo delictivo Pueblos Unidos, tras un operativo y una serie de violentas represalias este lunes. Integrantes de este grupo criminal reaccionaron con bloqueos carreteros, quema de vehículos, patrullas y camiones de transporte público en varios municipios, incluyendo Totolapan, Tlayacapan, Oaxtepec, Atlatlauca y Cuautla. Durante los hechos, el grupo criminal privó de la libertad y torturó a tres agentes de la Agencia de Investigación Criminal del Ministerio Público.
Tras la ola de violencia en Morelos, según han dado a conocer las autoridades estatales este viernes, se determinó suspender actividades educativas presenciales y migrar a las modalidades virtual y a distancia, debido a las afectaciones en el servicio de transporte público y como medida preventiva. Varios negocios han comenzado a reabrir, pero no en su totalidad, según reportan medios locales.
Cuautla es un municipio tomado por el crimen, sometido a las rutinas extorsivas de cantidad de grupos criminales. La inseguridad resultó en el asesinato de la estudiante española Claudia Tacoronte, que había llegado de intercambio a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos a mediados de agosto para cursar un semestre en el Instituto de Ciencias Educativas, en el campus de Cuernavaca, la capital del Estado. La joven, de 21 años, estuvo en Cuautla el fin de semana para acudir a unas jornadas sobre plantas medicinales cuando fue asaltada por Francisco Javier N, alias El Trompas, para robarle el celular. Cuautla es uno de los municipios con mayor incidencia de feminicidios en Morelos, junto con Cuernavaca y Jiutepec.
Los vecinos también dicen que la ciudad, una de las más importantes de Morelos, que gobierna Morena, es un absoluto desastre y que hay asesinatos todo el tiempo, y que la extorsión es la ley. “Nada más tenemos 45 policías para 196.000 habitantes, cuando deberíamos tener 900 policías al frente de la seguridad pública. Hay un abandono en el mando coordinado por parte del Gobierno del Estado, donde firman convenios, pero no hay seguridad pública ni equipo de reacción, como ocurrió con la joven que sufrió el asalto y los auxilios tardaron 40 minutos”, finaliza Sánchez.

