MIGUEL ZALAZAR: "Mas allá de la calificación moral o penal para quien se quedó con la plata de las horas OSPE, da bronca porque era un benéficio para el policía"

Gremiales 01 de noviembre de 2018 Por
Se conoció ayer el procesamiento de un jefe policial en la llamada "causa OSPEs", algo que viene tan demorado como amañado desde lo judicial y administrativo; donde los únicos perjudicados fueron cientos de policías que no pudieron usufructuar un dinero lícito que el gobierno dispone para horas extras.
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No pretendo hacer un análisis de las conductas de los policías sobre los cuales hay sospechas fundadas de haberse quedado con dinero del Estado, en la administración de horas extras (OSPE), por el cual hay más de un procesado; dejo eso librado a la justicia, y al ámbito administrativo institucional; e incluso sobre sus conductas morales debe analizarlas cada quien; sí quiero decir que hubo muchos policías que perdieron la posibilidad de acceder a esa plata.

Miguel ZalazarHe sido, y soy muy critico del gobierno en cuanto hace las cosas mal, y más aún cuando se perjudica a los trabajadores policiales; ahora, algún día, nosotros deberíamos hacer un mea culpa, y saber que somos en muchos casos los propios actores para que las cosas se hagan mal.

Es posible que la inmensa mayoría de los policías, ingresados en la última década desconozca que en la era de gobiernos justicialistas, bastaba solo la orden del jefe para que te quedaras después de tus horas ordinarias, sin mediar muchas explicaciones, recargado, y ese recargo era por tiempo indefinido, y gratis.

Desde las organizaciones sindicales APROPOL, primero, allá por 2005, UTRAPOL más tarde, le hemos dado mucha lucha, para que primero la entonces Jefa de Policía Leyla Perazzo, dictara una resolución policial en la que disponía que los policías no podían trabajar mas de 48 horas semanales, y si por cuestiones de servicio había un excedente (recargo) justificado, debía haber francos compensatorios; situación que se mantuvo hasta fines del mandato del justicialista Jorge Obeid.

Ya en la era del Frente Progresista y por reclamos de nosotros, los gremios, se comenzaron a pagar horas extras; un gran logro para ir compensando los recargos; pero ademas, y como consecuencia de la falta de personal, hacerlo con policías francos de servicio, los cuales podían acceder a un dinero extra, que se sumaba para quienes lo deseaban a los Servicios de Policía Adicional.

Como nos ven nos tratan

Siempre le pongo freno a quienes pretenden menospreciar al policía, a su persona o a su función, más cuando las observaciones indebidas vienen del poder político; porque acepto el disenso y hasta la critica de la mala actuación policial; pero no la denigración gratuita.

Ahora, si se peleo tanto para que nos paguen una plata por trabajar en horas francas; como vamos a no darle ese beneficio, ese dinero a nuestros compañeros; qué es lo que estábamos reclamando entonces; en nombre de quien lo hacíamos; si al final los menos beneficiados son la inmensa mayoría, ya que al parecer gran parte de ese dinero, al menos en el Departamento La Capital, quedaba en manos de dos o tres personas.

No solo tenemos que hacernos respetar como policías, no solo debemos parecer honestos, debemos ser honestos; porque esa es la imagen que debemos dar, como personas en la vida social, y para quienes visten un uniforme más aún, para que sobre todo, a quienes les demandamos mas derechos, mejores condiciones de trabajo, entiendan que lo que se pide, lo que se exige, es porque se lo merecen los policías, y porque son dignos de pedirlo.

La viveza a costa del trabajador

Sean horas extras, sean servicios adicionales, sean viáticos; son todos beneficios para ser otorgados a policías, a compañeros, y en algunos casos como la ley marca, "de manera equitativa", ahora; esa ecuación para algunos, tiene una matemática distinta; una calculadora distinta; donde a mayor dinero para los compañeros, mejor beneficio para uno solo.

Por eso, atendiendo a lo que señale en mis primeros párrafos, y a la crítica que hacemos a las autoridades políticas; no pocas veces son nuestros propios pares, nuestros colegas, nuestros compañeros, quienes se quedan con el progreso, con el futuro, con los proyectos.

Si los policías piensan en ayudarse más entre sí, sobre todo, en cuestiones como estas, donde el beneficio debe ser colectivo; más aun se le puede exigir a los gobernantes; ahora, cuando se ven acciones irregulares de dos o tres vivos, los salpicados son muchos.

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