CAMBIOS: Rolando Galfrascoli sería el nuevo ministro de seguridad

Interés General 19 de diciembre de 2016 Por
Su asunción seria en algunas semanas, la situación de Pullaro es insostenible.
Galfrascoli

El actual subsecretario de Investigación Criminal y Policías Especiales Rolando GALFRASCOLI sería el apuntado desde la Casa Gris para tomar las riendas del tan cuestionado Ministerio de Seguridad que hoy conduce el radical Maximiliano PULLARO.

Si bien esto se viene barajando desde ya hace unos meses por la pésima relación del ministro con los altos mandos, recordemos que en menos de un año la policía contó con tres jefes de policía, y el penúltimo producto de una fuerte discusión entre PULLARO y el general Luis BRUSCHI. El propio Gobernador ya no tiene más paciencia para con el funcionario radical. 

Fin de semana de reuniones

Este fin de semana se sucedieron varias reuniones entre algunas segundas lineas del ministerio de seguridad y el Ministro de Gobierno Pablo FARIAS para buscarle una salida rápida, decorosa y lo menos lesiva a los intereses partidarios del Frente Progresista. 

Fue así que después de la lluvia caída en la capital de la provincia en horas del mediodía del domingo, la cosa se terminó de definir, y surgió el nombre de GALFRASCOLI para ocupar el cargo en seguridad. Algo que ya estaba previsto en un secreto a voces.

Hubo varias reuniones porque con una no alcanzaba; es que la salida del ex diputado del sur santafesino del ministerio va a dejar a varios funcionarios en la lista de desempleados; entonces lo que LIFSCHITZ pretende es dejar con cargos en seguridad mismo o en otros ministerios a los mas leales y con mayor performance en sus territorios y desprenderse de los considerados potables.

Pero además, Rolando GALFRASCOLI una de las condiciones que ha puesto para asumir es tener pleno poder en las decisiones; y mas allá de algunos que puedan quedarse de la actual gestión ligados a PULLARO, deben alinearse o irse; además que ya adelanto en la previa que van a volar esos 68 asesores que hoy tiene el ministro que lejos de traer resultados han traído problemas mas allá de los gastos.

La "mentirita del whatsapp" fue el golpe final

Si algo faltaba para que LIFSCHITZ echase a PULLARO era lo de sus dichos en la conferencia de prensa de hace diez días cuando pretendía cierta complicidad con el Secretario de Seguridad de la Nación Eugenio BURZACO, donde dijo que había que mentir a la hora de explicar una investigación y procedimientos llevados a cabo por fuerzas nacionales; situación esta que no solo quedó expuesta en publico; sino que dejo la puerta abierta para que abogados defensores de los imputados por narcotrafio estén pidiendo la nulidad de lo actuado porque consideran que todo fue armado y plantado.

Cuando LIFSCHITZ se enteró de este exabrupto, temblaron las paredes de la Casa Gris, a punto tal que casi toda la planta alta del edificio escucho con claridad la expresiones del mandatario; "ESTE PELOTUDO ME TIENE PODRIDO.."; dicen los mas cercanos que LIFSCHITZ estaba desencajado ese mediodía al escuchar desde un celular que le acercaron el audio de su ministro.

El cónclave

La reunión definitiva se llevó a cabo ayer domingo en el departamento que el jefe de las policías especiales, GALFRASCOLI ocupa en la capital provincial, junto con el Ministro de Gobierno Pablo FARIAS, y en la que también estaba otro funcionario muy cercano a PULLARO, quien habría sacado los pies del plato sabiendo que se viene la limpieza, y cambio de equipo de antemano, y seria quien ha aportado datos importantes para tomar decisiones con pinzas sin margen de error.

Parece ser que por estos días, por estas horas, PULLARO comenzó a perder a algunos fieles correligionarios.

Fascendini, Michlig y el NEO en alerta?

Seguramente algunos dirigentes radicales se están enterando por este medio de lo que ya es decisión tomada por parte de Miguel LIFSCHITZ, o quizá el único que no sabía hasta ahora, era el propio Maximiliano PULLARO; pero en cualquiera de los casos, esto enciende una fuerte interna de los partidos que componen el Frente Progresista, de ahí que a nadie le sorprenda que el aún ministro termine marcando el celular de Jose CORRAL, Intendente de Santa Fe.

Hoy temprano, fuentes cercanas al vicegoberandor y al senador de San Cristobal dejaron trascender que no están dispuestos a perder un espacio importante en la sociedad con el socialismo por un ex diputado o ex presidente comunal de un pueblito del sur, cuando es el único artífice de su destino.

En otras palabras, tanto FASCENDINI, como MICHLIG no harán nada para frenar la salida de PULLARO, a quien ya no consideran imprescindible, sino que lo ven como un aliado de plomo en aguas turbulentas; y que si el Gobernador lo limpia les hace un gran favor.

La guerra fría Pullaro versus Galfrascoli

Las disputas internas en la política son constantes, y no ha de ser esta la excepción. Hay varios antecedentes en las asperezas que tienen PULLARO y GALFRASCOLI, y que son marcadas por la forma en cada uno tiene de ver la realidad política y sobre todo en políticas de seguridad publica, mas allá de las controversias partidarias.

GALFRASCOLI nunca compartió la forma de ser de PULLARO, su pedantería, una persona que se envanecía de sus conocimientos, los cuales solo mostraban cada día un fracaso en cada decisión que tomaba, que delegaba decisiones políticas donde asesores inexpertos se erigían en comisarios generales y daban ordenes a policías, algo inaudito; el subsecretario ya había tenido encontronazos en ese sentido.

Un poco más acá, GALFRASCOLI responsable político de las policías especiales, en particular de la Dirección de Prevención y Control de Adicciones (ex drogas peligrosas); se había cruzado y fuerte con PULLARO cuando este salia a patear puertas en allanamientos por narcotrafico como si fuese un comisario más; dejándolo expuesto a situaciones controversiales, y en particular con causas que comenzaron a caerse, o están al caer desde el punto de vista judicial, porque PULLARO aparece en decenas de fotografías con chaleco anti balas, entre policías, entre detenidos, en los allanamientos mismos; pero no aparece en ningún acta de procedimiento, algo que en el juicio oral hace caer cualquier causa.

Esta situación se planteó en Rafaela, y en ese momento el subsecretario amagó con renunciar al cargo, pero fue enfriado por el sector socialista haciéndosele saber que lo necesitaban para ser el reemplazo del actual ministro.

Hace algunas semanas, GALFRASCOLI volvió a cruzarse con PULLARO, aunque lo manejó con más diplomacia sabiendo que el radical tiene los días contados como ministro. El Secretario de Control David RENIERO, hombre radical del riñón de PULLARO, mandó a los sabuesos de Asuntos Internos a realizar controles inusuales a dependencias de las policías especiales, sobre la Policía de Investigaciones (PDI), Trata de Personas y otras, llegando incluso a hacer observaciones sobre las graduaciones de la tonalidad de la polarización de vidrios.

A esta situación GALFRASCOLI no la toleró, sabía que las acciones de los policías de Asuntos Internos, a través del mandadero RENIERO, eran ordenes directas de PULLARO para incomodarlo; en esa oportunidad volvió a poner paños fríos Pablo FARIAS. Los socialistas aguantan para no perder esa pequeña porción de "radicales que hoy son leales", pero apenas las cosas cambien, muchos de sus socios saldrán a buscar trabajo.

Obviamente que la "mentirita del whatsapp", más allá del enojo del propio Gobernador, también enojó a GALFRASCOLI porque volvió a hacer expresiones poco felices en derredor de una investigación y procedimiento que eran de su competencia como es el narcotrafico; es así que fue el propio subsecretario quien empujó a LIFSCHITZ a tomar la decisión firme de ponerle fin al mandato de PULLARO.

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