COMISARIO NESTOR FERNANDEZ: "Esta es una película de terror que alguien escribió y en la que soy víctima"

Interés General 06 de julio de 2017 Por utrapol
Lo dijo el ex comisario Néstor Juan Fernández, uno de los acusados de brindarle protección a Carlos Ascaíni, imputado como narcotraficante
fernandez

El ex comisario Néstor Juan Fernández está preso desde hace tres años y dos meses acusado de brindar protección a dos traficantes de drogas del sur provincial cuando estaba a cargo de la Brigada Operativa Antinarcóticos de la Unidad Regional VIII. Es el policía que, según los fiscales, usó una clave informática para advertirle al supuesto narco Carlos Andrés Ascaíni que lo perseguían dos vehículos de una fuerza nacional. Y está entre los 27 imputados del juicio oral por narcotráfico que se desarrolla en los Tribunales Federales de Rosario donde ayer le llegó el turno de declarar. "Esta es una película de terror que alguien escribió o está escribiendo. Yo soy la víctima. Y no está basada en hechos reales. Es una película de ciencia ficción", se defendió, además de calificar a la causa como una "operación política".

Fernández es uno de los tres efectivos que comparten el banquillo. Los otros son el ex jefe de la policía provincial Hugo Tognoli, quien el martes se abstuvo de declarar aunque se leyeron sus dichos previos; y el cabo Carlos Quintana, quien se desempeñaba en la comisaría de Villa Cañás.

El ex comisario de 44 años, oriundo de Vera, fue jefe en 2009 de la Brigada Operativa VIII de la ex Drogas Peligrosas, con sede en Venado Tuerto, durante la gestión de Tognoli al frente de esa dependencia provincial. Tres años después, cuando Tognoli ya había sido designado al frente de la policía santafesina por el gobernador Antonio Bonfatti, ambos fueron detenidos en una investigación con vaivenes. Y terminaron procesados por integrar "una empresa criminal conjunta" que garantizaba actividades de narcotráfico, según la figura empleada por el fiscal adjunto Juan Patricio Murray.

Antes de la feria

La de ayer fue la última jornada del juicio antes de la pausa que impondrá la feria judicial de invierno. Los jueces Beatriz Caballero de Barabani, Omar Digerónimo y Otmar Paulucci siguieron citando a los detenidos para que declaren o guarden silencio. Fernández aceptó hablar y brindó un relato extenso, con dominio de los tonos y quiebres emocionales.

"Si yo fuese un narcotraficante tendría un patrimonio. Y no tengo nada. No me beneficié ni me enriquecí. La UIF (Unidad de Información Financiera) me investigó y no encontró nada. Sigo viviendo en el mismo Fonavi desde el año 97", dijo Fernández, quien fue detenido por primera vez en un ruidoso operativo el 3 de noviembre de 2012, cuando era jefe de la comisaría 2ª de Rosario.

A los dos días lo excarcelaron tras el pago de una fianza de 20 mil pesos. Alejado de la policía, se dedicó a conducir un taxi. Estuvo "545 días en libertad" hasta que volvió a detenerlo Gendarmería. Según su abogado, José Luis Vázquez, entonces el fiscal Murray planteó la "empresa criminal conjunta".

Desde entonces está preso. Primero en la cárcel de Devoto, ahora en Marcos Paz. "Me tienen preso con los mismos hechos que me imputaron la primera vez. No se demostró una relación con Ascaíni y no se va a demostrar nunca porque yo a Ascaíni no lo conocía. No lo detecté. Como quizás no detecté a otros narcos. Si realmente era tan notorio, fue insuficiente mi gestión. Pero no fui narcotraficante", siguió el ex comisario.

La acusación

Fernández adujo que al tomar el cargo en la Brigada venadense se presentó ante el intendente de Villa Cañás y acudió a reuniones vecinales sin que le mencionaran a Ascaíni. La acusación fiscal sostiene que en 2009 Ascaíni pidió a personal de la comisaría de Villa Cañás que averiguaran, en su beneficio, de quiénes eran los vehículos que lo perseguían y que resultaron ser de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Para esa gestión se usó una clave alfanumérica asignada a Fernández que permitía consultar patentes en el sistema informático del Registro Nacional Automotor (ver aparte).

Esa consulta se hizo el 25 de noviembre de 2009 con la clave "segu210183". Fernández admitió que le fue entregada a él (no recordó cómo) pero sostuvo que el uso no era privado sino compartido con el resto de los empleados de la Brigada. "La clave estaba a disposición del personal. No hubo un desmanejo, hubo un aporte de una herramienta de trabajo. Toda la policía de Santa Fe trabajaba así".

El ex comisario negó de manera terminante haber sido quien realizó la averiguación en favor de Ascaíni: "Yo no hice esa consulta y nadie de mi entorno la hizo con mi consentimiento. ¿Pudo haberse divulgado la clave? Sí. ¿Fui negligente? No". Y defendió su gestión en la Brigada: "Fíjense mis estadísticas. Y no hablo de dibujos. No fui a detener consumidores a Venado Tuerto".

Sobre esas investigaciones indicó que no rendía cuentas a Tognoli sino al jefe de Operaciones de Drogas. Precisó que a Tognoli iba a verlo una vez por mes a Santa Fe sólo para pedirle asignación de combustible.

"No cometí ningún delito y la Justicia me arruinó. Primero como policía, después a mi familia. Hoy tengo un matrimonio destruido, mi señora con problemas psicológicos, una hija de 21 años con dificultades en su estudios... ¿Cómo se puede seguir adelante", agregó, llorando, antes del ruego final: "Pido al tribunal que actúe con Justicia. Mi buen nombre no lo van a limpiar con nada. Porque aunque se llegue a una sentencia absolutoria la sociedad ya nos condenó".

otras épocas. El ex comisario Néstor Juan Fernández, cuando era jefe de la seccional 2ª, en el centro de Rosario.

Fuente. Diario La Capital

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