GENERALES DEVALUADOS: Para llegar dijeron tener adhesión de los policías; pero solo jugaron para ellos

Interés General 17 de septiembre de 2020 Por utrapol
Muchas veces quienes han ostentado la máxima jerarquía en nuestra institución, siguen pululando aquí y allá con el afán de seguir con una pequeña porción de poder. Todos, han hecho la suya, lejos de los trabajadores, algunos siguen en el ruedo, se esconden, pero nosotros los vemos.
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La carrera policial tiene diversos matices, cosas tan buenas, como a veces tan penosas, y podes pasar en ella sin penas ni glorias, o bien lograr un alto nivel de conocimiento de tus pares, por haber sido un líder, o por haber hecho las cosas muy mal; si esas cosas malas, esos errores son por omisión, a veces hasta se olvidan; ahora, cuando te comportas con dolo, la cosa cambia; porque el mote de traidor, de entregador, de mal jefe, no te lo sacas nunca; máxime cuando usaste a tus compañeros para trepar en vez de competir sanamente; he aquí algunos generales, de ayer y de hoy, que han sido y son primero amigos de la tropa, pero después amigos y socios del poder,

En el año 2002, cuando daba sus primeros pasos la Asociación Profesional Policial (APROPOL), sindicato policial provincial, hoy consolidado en Santa Fe, se acercó tibiamente a colaborar el por entonces comisario general Gerardo Morello, novel abogado, terminando su carrera como jefe de la Unidad Regional XIX, Departamento Vera. Morello fue asesor de APROPOL, los jóvenes oficiales de aquella época, Alberto Martinez y Miguel Zalazar, intentaron darle un barniz de modernización al oficial superior, quien venía con no buena prensa interna por ser habitué a las sanciones de arresto. Morello, uso al gremio, ocupó un cargo político y se olvidó de los derechos de los policías.

gerardo morelloCuando en el año 2003, Jorge Obeid llega a la gobernación, Gerardo Morello, de la mano de quien era Subsecretario de Seguridad, Alejandro Rossi, ocupa el cargo de Director de Agencias se Seguridad Privada; allí no solo que se olvidó de los fundamento sindicales y de lo que pregonaba para con la policía, sino que fue parte, junto a otros dos generales, de la reforma de la Ley de Personal Policial en el año 2006.

Morello, fue un vil mentiroso, quien utilizó a miles de trabajadores, porque APROPOL en ese entonces, era el único gremio de la provincia, y contaba con ya en sus comienzo con mas de cinco mil afiliados; sobre esas bases, el general, apeló a una representación que no tenía, se la vendió al gobierno y se convirtió en funcionario del mismo por cuatro años. Hoy está desaparecido de la escena político policial, porque sabe que donde asome la cabeza será motivo de los más reprochables conceptos.

El padre del "dos", y amigo de "el turco"

Hace poco más de un mes, se desató un escándalo judicial en torno al juego clandestino, que derivó en la expulsión de dos fiscales de la ciudad de Rosario, señalados por recibir coimas de un capitalista. En el expediente, aparecen varias escuchas telefónicas, entre las cuales se destaca una que reza algo así como, "..tengo que pasar por la jefatura a ver al dos",; algo que podría entenderse como una sospecha que "el dos" podría ser, quien era en ese momento el subjefe de la Unidad Regional II, 

Para esa fecha, hasta hace apenas menos de un mes, el subjefe era el Subdirector Raul Romero, quien nunca fue citado por el MPA para que brindara tan solo una exposición al respecto; caso contrario a lo que le ocurrió a Victor Sarnaglia, quien pasó como testigo a partir de "un papel" que decía "sarna", y tras cartón fue casi obligado a dimitir en el cargo.

raul romero

Por qué salió rápidamente de escena "el dos" de la Unidad Regional II? Simplemente porque su padre, el comisario general (RE) Raul Romero, a cargo del Círculo Policial de Oficiales de Rosario, se movió rápidamente para hacer valer sus bondades con gente del Ministerio de Seguridad.

El veterano retirado de la fuerza, que luce como un gran luchador por las causas policiales en la pública, por lo bajo tiene algunas cosas poco claras, y que no son del todo bien observadas por sus pares, particularmente los que forman parte de la mesa directiva de la entidad mutualista policial, según nos informaron de adentro mismo.

Romero padre, cuando se supo lo de "el dos", en la "causa Peiti", rápidamente salio a recordarles a algunos integrantes del Ministerio de Seguridad, que a la custodia del ministro Marcelo Sain, se le daba alojamiento en el Circulo Policial, con lo cual, pedía para esa ocasión la devolución de favores, que al parecer, hasta ahora tuvo sus efectos positivos, aunque no pudo evitar una cuestión menor, atento al caso judicial, que el actual subdirector de policía fuera a parar a "el freezer del Departamento Personal (D-1)".

Romero, padre, no es ajeno a lo que otros generales en retiro han hecho y hacen de nuestra institución, son siempre actores que se esconden para hacer roscas con el gobierno de turno, de hecho, varias veces han visto a Marcelo Sain salir del Círculo Policial.

Simil, un socialista devaluado y miedoso

Ambiciono, sediento de poder, el comisario general Dardo Simil, oriundo de San Javier, tenía aspiraciones políticas, y por aquí por allá, siempre buscó primero ser jefe de policía, apoyado en su hermano, por entonces diputado provincial, pero no pudo serlo, de hecho quedó muy mal parado  en el año 2009, cuando fue designado como jefe de la Unidad Regional XI, y temeroso, huyó de la misma, aduciendo que "no están dadas las condiciones para seguir"; nunca se supo cual eras esas "condiciones", lo cierto es que el oficial superior se tomo una exigua licencia y volvió al Departamento San Cristobal, bajo el paraguas del Senador Felipe Michlig, para luego pasar a retiro.

Dardo simil

Simil, vuelve al ruedo en 2015, siendo parte del Ministerio de Seguridad, como subsecretario, un cargo importante en lo formal, pero en los hechos la nada misma, ya que Maximiliano Pullaro no le dio cabida nunca, más aún lo terminó echando en medio de un escándalo

El general retirado, por ese entonces, también quiso ser referente, ante los ojos de Miguel Lifschitz, vendiendo humo, como comúnmente se dice; pero nunca tuvo ascendencia sobre la tropa, de hecho, absolutamente nadie salio a tenderle una mano cuando tuvo que irse, más bien, colaboraron para su salida, habida cuenta que lo consideraban más una piedra en el camino, que la posibilitad de resolver problemas institucionales.

La única actuación pública que tuvo Simil, fue penosa, lamentable y digna de un funcionario que te suelta la mano y te entrega de manera pública, alguien no solo sin espaldas, sino, también sin códigos. En plena plaza de la ciudad de Casilda le decía a los manifestantes, mientras a su lado tenía al jefe de la Unidad Regional IV, Director Blazer, "..no sabia de este reclamo, le acabo de comunicar al jefe de la unidad regional lo que tengo pensado hacer, y lo que tengo pensado hacer se lo voy a decir al señor secretario de seguridad publica, no lo voy a decir ahora...."; era una clara comunicación al oficial superior que lo estaba relevando en publico.

Al grito de los vecinos contra Simil de "...que se vaya, que se vaya..", el policía-político, subio la apuesta, y dijo sobre sus pasos, "....veo la disconformidad que hay con el jefe de la unidad regional, y el me ha dicho que va a dar un paso al costado...." . Simil se comportó como un político mas, dejó de lado el uniforme en ese momento, su "amor por la policía", y entregó a un par suyo porque no supo como defender una gestión política; de hecho todos aseguran que fue comisionado allí por el ministro para que se lo coma el clamor publico.

De esta forma paso, el sanjavierino, por la política, el pasado año intentó volver haciendo campaña para Antonio Bonfatti, pero el revés electoral del ex gobernador, lo volvió a su lugar natal, aunque sin dejar sus ambiciones, ya que recaló en la Municipalidad de San Javier, donde cada tanto intenta tener injerencia en la Unidad Regional XIV, aunque cada vez como menos suerte. Volverá a insistir en 2023? No lo sabemos.

Corbellini, un hombre con miedo, al que algunos temen

Hace pocos meses, el Director General Daniel Corbellini, dejó la fuerza de manera efectiva, estando a cargo del "controvertido OJO", había llegado ahí, luego de un largo período al frente de la Policía de Investigaciones (PDI), -ahora Agencia de Investigación Criminal (AIC)-, de donde fue relevado luego de la balacera al Centro Judicial de Rosario.

corbellini

Corbellini no ha sido ajeno a las conveniencias políticas del momento, ni antes, ni ahora con Sain en el ministerio; pese a que este último varias veces lo nombró con algunos enredos del crimen organizado en la provincia.

En las manifestaciones policiales de la pasada semana, cuando policías reclamaban en los portones de la Jefatura de Rosario, Daniel Coerbellini, fue uno de los principales colaboradores de Sain, para detectar quienes eran los revoltosos, e intentar cual era el grado de participación de las organizaciones sindicales policiales, APROPOL o UTRAPOL, algo que jamas pudo vislumbrar habida cuenta que los dirigentes ya sabían de "su trabajo".

Corbellini, cuando pudo fue socio político de Pullaro, cuando pudo apuntó contra este; y cuando pudo se acercó y se alejó de Sain, manejando cierta información que policías residuales le brindan por debajo, y que el oficial superior retirado devuelve esos favores de diferente manera. De hecho, muchos comentan la salida de lo que se conoce como "el freezer", el Departamento Personal (D-1) de una subdirectora, que con "mucho apego a la labor policial", hace más de 200 kilómetros desde la ciudad de Rosario, donde vive, para ir a ocupar el cargo de jefa de una división de una pequeña unidad regional costera; lugar que habría conseguido gracias a las gestiones del general retirado. Más aún, hay quienes dicen que cuando estaba en PDI, "era intocable". De esta manera Coberllini canjea favores.

Los generales, quieren seguir estando, quieren seguir siendo lo que ya no son; y en realidad a muchos les pasa, porque no tienen capacidad de autogestión que no fuese por los andaniveles de las sombras, lo oscuro, y lejos de las necesidades de los trabajadores, aunque usen ese discurso para argumentar sus capacidades donde les sea necesario.

Savia, un hombre multicolor, que nunca se jugó

Mariano Luis Savia, ex jefe de policía, ex director de la Escuela de Cadetes, tiene suficiente tempo para expresar moderadamente en redes sociales su visión de la policía, claro está, que un poco quedado en el tiempo, y que predica las necesidades de los trabajadores, igual que las demandas que hacen los sindicatos policiales santafesinos; pero no pasa de ahí; de hablar de los policías y de la policía, sacar chapa de ex jefe, para venderse políticamente, pero luego en el lugar, olvidarse; ese es Savia.

Sabemos que al veterano policía no le agradan las críticas, pero no decirlas desde espacios críticos como este, sería omitir la realidad, y no mostrarle a jóvenes policías quien es quien a la hora de defender los intereses colectivos del sector, y nosotros no nos caracterizamos por poner bajo la alfombra lo que consideramos esta mal.

Captura de pantalla (1475)Mariano Savia, siempre ha jugado a la política, argumentado su predicación en las filas policiales, cosa que es cierto, como muchos lo han hecho; pero a la hora de poner las cartas sobre la mesa, para defender los intereses de esos trabajadores, prefirió dárselos a su hijo en la Municipalidad de Rosario, como funcionario; o el mismo, ser parte del ministerio en la gestión de Maximiliano Pullaro.

El ex director de la Escuela de Cadetes, a los pocos meses de dejar el espacio partidario de el Frente Renovador, donde fue candidato, se incorporó al Frente Progresista, como asesor del ministro Pullaro, lugar desde donde no hizo absolutamente nada.

Su idea de cambiar la policía o de mejorarla quedo en un segundo plano, ya que solo para él era "una chapa", las misma golosina que le dieron a Daro Simil, pero con cero poder, pero con la cual podían presentarse institucionalmente a enrostrale a algunos jefes sus credenciales.

Todo se desmoronó para Savia cuando se dio cuenta que Pullaro no le daría juego; no podía dar a los amigos policías lo prometido, y debió irse por la ventana, así como entró.

Y porque decimos de su entrada y salida por la ventana? Porque el veterano general no se veía bien visto que con ideas diferentes planteadas en campaña en el Frente Renovador, de repente, las dejara de lado, solo por un cargo ministerial; y huyó en soledad del cargo ante la frustración y en silencio; pero las dos situaciones fueron advertidas por los propios policías que lo expusieron en redes sociales.

Savia escribe como un dirigente sindical policial, habla como un líder policial; solo que no se comporta como tal, porque para ser líder y defender los derechos de tus pares, tenes que poner el cuero, y no todos están dispuestos a hacerlo; en la fábula de "el chancho y la gallina", esta bien claro quienes en Santa Fe ponemos el cuero, y quienes los huevos.

Giacometti, "el gringo" que juega a la escondidas

Acá y allá, no importa donde, la cuestión es estar en la rosca; así lo ven al comisario general (RE) Jose Luis Giacometti en la fuerza policial, alguien con capacidad para intentar ser funcionario socialista, como peronista, y que mediante marionetas pone fichas en varios canastos, aunque cuando se le ven los hilos queda expuesto.

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Para los más modernos policías, hay que decir que Giacometti, tuvo un decreto firmado por el entonces Gobernador Antonio Bonfatti para ser secretario de seguridad pública, pero, caminó a la Casa Gris para su juramento, con un impecable traje y una rosa roja en el ojal, fue dejado sin efecto producto de presiones de la izquierda al gobierno, por lo que en la misma autopista "el gringo" pegó la vuelta a Rosario.

Pero el presidente del Cub Policial de Rosario, no es hombre de quedarse quieto, y siempre en busca de no perder vigencia, cambio de vereda, total lo que importa es la chapa y el billete, y recaló asesorando al senador por el Departamento San Lorenzo, Armando "pipi" Traferri.

La pasada semana, cuando los policías de la denominada "Familia Azul" se expresaron en los portones de la Unidad Regional II, Jose Luis Giacometti, puso como uno de los "representantes y negociadores", a un abogado de su estudio, Duilio Pontaguardia, que fue uno de los motivos del por qué se frustró la "reunión con el ministro y la jefa Chimenti"; en un hipotético, como iba a recibir Sain a un representante de su peor enemigo, Traferri.

En esta, Giacometti quedó demasiado expuesto, y ahora anda escurridizo, porque también es otro de los que forma parte declamar su amor a la policía y a los policías, pero con mandaderos, nunca pone la cara.

Morello, Romero, Simil, Corbellini, Savia, Giacometti; son todos, con matices diferentes, cortados por la misma tijera; una vez pasados a retiro, oportunistas, vendiéndose a cualquier precio, erigiéndose como lideres de los trabajadores, cuando no fueron capaces de hacer nada desde adentro.

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