ESCANDALO EN EL GOBIERNO: Rodenas y Traferi acusan a Perotti de mandarles a Sain, un pitbull desbocado

Interés General 14 de septiembre de 2020 Por utrapol
La reunión abundaba en silencios. Los gestos eran amables, pero el aire se cortaba solo. Había una mezcla de desconfianza y recelo. No era para menos. El encuentro en la Casa Gris la mañana del jueves había sido convocado varios días antes.
1

—¿Lo mandás vos, Omar?

El senador Armando Traferri y la vicegobernadora y presidenta del Senado habían concurrido por una buena causa: hilvanar hasta fin de año la descoordinada agenda de proyectos entre el Ejecutivo y la Legislatura. Hasta ahora, admiten, cada poder venía haciendo cosas distintas, y a veces contradictorias. Pero la mañana saltó por el aire cuando el ministro de Seguridad Marcelo Sain dinamitó con declaraciones radiales todos los puentes que podían levantarse en ese encuentro, que no terminó a los abrazos, y no fue por la pandemia.

No habían salido para la reunión cuando se enteraron de que el ministro vinculaba al senador de su mismo partido de estar detrás de uno de los grupos que impulsan la protesta policial en Rosario. Habló de “una abogada histórica de policías gatilleros, la hija del perro Andreozzi, hombre de San Lorenzo de estrecha vinculación con el senador Traferri. Ella es una de las que está azuzando este conflicto para desestabilizar y generar zozobra política”.

Horas más tarde, el Senado le contestó con un repudio institucional unánime en el que califica a las expresiones de Sain como “impropias y de peligrosa y perniciosa incidencia en la vida democrática”, y reprocha la “reiterada insistencia y profundización” de este tipo de manifestaciones.

Por si fuera poco, pone en duda si no tienen el aval o el asentimiento del gobernador. La declaración reclama que no haya habido nunca una “rectificación o retractación del mismo o expresión por parte del Poder Ejecutivo provincial, indicando expresamente su respaldo a la institucionalidad de otro poder del Estado”.

El pitbull desbocado
 
No parecía lógico que la misma mañana que el gobernador se reunía para coordinar la agenda legislativa y relanzar la relación política, su ministro más hablador decidiera dinamitar todos los puentes con el Senado. Y también con el bloque mayoritario de Diputados, al que tiene abonado a sus críticas. “Hasta que llegamos nosotros, de los despachos del Ministerio de Seguridad, los otros líderes de la protesta, Martínez y Salazar, pasaban y salían engordados de felicidad. Ahora con nosotros se hacen los Ubaldini”. Menudo problema tendrá quien le toque negociar la aprobación de las leyes que el propio ministro de Seguridad Marcelo Sain promete para cambiar a la policía. O la del presupuesto 2021.

Hay dos bibliotecas para explicar el comportamiento de Sain. Están los que dicen que está desatado y lo definen con esta figura: “Perotti es el dueño del pitbull, pero eso no quiere decir que lo controle”. Una hipótesis que suena disparatada pero que se condice con la realidad.

No es la primera vez que el experto en seguridad lanza explosivas declaraciones que impactan en la relación del Ejecutivo con la Legislatura. Pasó cuando se trataron las leyes de emergencia en la provincia y obligó a varios ministros a sortear dificultades parecidas. Tuvieron que negociar con la misma oposición a la que el ministro descalificaba.

En ese tiempo hasta recibió algún llamado de atención por esas intervenciones mediáticas.

Al senador Armando Traferri y la vicegobernadora Alejandra Rodenas, ya no les cierra esa explicación. Por eso se animaron a hacerle al gobernador la pregunta del inicio de esta nota. La respuesta no los habría dejado muy tranquilos. “Pipi, ¿por qué no te juntás con él?”. Como si fuera una cuestión entre dos extraños, que tienen que arreglar sus diferencias afuera, y en la que el Gobierno ya hubiera tomado partido.

También les llama la atención otra cosa. No es la primera vez que el gobernador se reúne con propósitos de conciliación y acuerdo y el ministro aparece públicamente en escena. ¿Sabía de la reunión y lo hizo adrede, o fue pura casualidad? “Una coincidencia que ya tiene varias repeticiones”, comentan con ironía allegados al senador.

En ese mismo palo están los que ya sostienen que Perotti lo tolera “porque entenderá que minar permanentemente a propios y ajenos para algo le sirve”. Tener un pitbull, en un gobierno donde no sobran los que hablan por el gobernador.

El problema es el equilibrio. Hasta cuándo eso es razonable y sirve y cuándo se pasa de los límites. Eso sienten que está pasando, incluso muy cerca del gobierno. “Si dinamitás todos los puentes en un momento tan conflictivo como este, alguien le tendría que poner un freno”. Ya fueron varios los que le aconsejaron esta semana al gobernador no tensar cuerdas innecesariamente, mientras la pandemia arrecia.

Los amigos de ver estrategias en todos lados prefieren creer que existe una, y es el “sometimiento” de los contrarios, extrapartidarios o no. “Es como si se propusiera decirles: los voy a poner de rodillas. Pero cuidado, que eso no solo no siempre es viable, sino que nunca es gratis —advierten—. Y menos en este momento, con usurpaciones, motines, protestas y rebeliones varias”.

La conclusión sigue siendo bifronte: no quieren o no pueden ponerle freno. Porque en términos inmediatos, si hay una estrategia parece destinada a volar con la misma dinamita. Porque desorienta. Cuál es el beneficio para el gobierno de que cuando está sentado con quienes podrían impulsar la aprobación de las leyes de seguridad de Sain, éste los involucra en una protesta de policías retirados.

Desde los sectores que no lo quieren a Sain ensayan una respuesta: “En definitiva no le interesa la ley en sí misma. Tal vez busque que no se la saquen y pegar un portazo, diciendo que los santafesinos, esos campechanos, no lo merecen a él”.

Mientras, Sain sigue por su lado con lo que considera la madre de todas las batallas. “Estoy peleando con gente que todo el tiempo te está tratando de sacar el banquito. No quieren esta reforma. Quieren que esto fracase para poner y sacar a los jefes policiales en las unidades regionales y que les respondan a ellos. Quieren manipular políticamente a la institución policial”.

Le manda un mensaje a la política: “No estoy hablando de sectores de la oposición, o por lo menos de la oposición partidaria. A los que quieren manejar a la Policía, les digo que perdieron, sus socios no ganaron la elección”.

Y defiende su estilo: “En esta provincia tan conservadora, si no rompés algunos huevos, no podés hacer una tortilla. Si te dejás llevar por el establishment santafesino, vas a tener por cien años más esta policía que ya tiene en su matriz básica más de 70 años con el mismo formato”.

Desde la Casa Gris, reconocen que la intervención del jueves «no ayuda al acuerdo legislativo», pero no dudan en apoyar a su ministro estrella: «Hay que estar en su pellejo. Lo están operando los que no quieren la reforma. Para ellos, Sain, cuando habla, es sólo una excusa».

FUENTE: Suma Politica

Te puede interesar