Hace 44 años Montoneros asesinaba a nueve policías y dos ciudadanos

Interés General 12 de septiembre de 2020 Por utrapol
Ocurrió un 12 de Setiembre de 1976 en esta ciudad en la intersección de Junin y Rawson, allí un “coche-bomba” explota al paso del micro de la Guardia de Infantería que regresaban de un servicio de custodia en el estadio de fútbol de Rosario Central. Montoneros se adjudico la autoría. EN 2010 APROPOL INSTAURA ESTA FECHA COMO EL “DÍA DEL POLICÍA SANTAFESINO CAÍDO EN ACTO DE SERVICIO”.
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El escenario original ha cambiado, el viejo paredón de los talleres ferroviarios fueron derribados a excepción de una pequeña porción que como pálido testimonio fue dejado y que aloja un sitio de recuerdo que “como se pudo se instalo y sostuvo” tras atravesar gestiones en la gobernación provincial de uno de los principales implicados en este atentado décadas atrás.

Testimonio

En este lugar con tantos recuerdos y mensaje institucional para nuestra policía hay una placa que reza: “Aquí resultaron víctimas de la explosión de un coche-bomba, 32 policías que regresaban de un servicio en cumplimiento del deber, y 5 civiles que transitaban por el lugar. La U R II de policía, rinde este homenaje para que su recuerdo nos marque en haras de una mejor convivencia”. La mano fue tendida pero la respuesta fue el comienzo de esta ultima etapa de destrucción institucional y profesional a la que asistimos hoy día.

Los autores

Los que se “auto-adjudicaron” la autoría del atentado fue la organización terrorista Montoneros, la misma que pocos años atrás fue echada por el propio Perón y que pasara a la clandestinidad atentando contra ese gobierno constitucional y colaborando de ese modo de manera clara con la caída en 1976 de ese régimen electo democráticamente.

Sus máximos implicados y referentes de esa organización que cometieron la mayor masacre de la historia santafesina hasta el trágico acontecimiento de calle Salta 2141, fueron el fallecido y posteriormente dos veces gobernador Jorge Obeid, por entonces “Comandante Cebollita” quien era Jefe de la Columna Norte de Montoneros; y tenía por lugartenientes a el ex Secretario de Derechos Humanos Domingo Pochettino, y el ex Ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, Roberto Rosúa.

Por este hecho fueron detenidos Carlos Enrique Pérez Rizzo, (nombre de guerra: «Cabezón» nacido el 18 de marzo de 1953 paradójicamente hijo de un comisario en actividad , fue condenado, pero no cumplió dicho castigo y Graciela Porta (nombre de guerra: «La Corcho»), nacida el 18 de octubre de 1954 no cumplió la condena.

Pérez Risso fue visto como últimamente como “testigo” en los llamados juicios de lesa humanidad y Graciela Porta llamada a declarar como cómplice del gobierno militar. Su esposo, José Baravalle, ex oficial Montonero al que la “Orga” le hizo un juicio sumario en España, se suicidó al intentar ser detenido en Italia por Interpol hace algunos años.

Obeid trabajó como “buchón” de los militares con un paso como apuntador en la “Operación Claridad” para identificar y perseguir militantes en el ámbito de la cultura y luego se recicló entre la dirigencia del peronismo ocupando dos veces la gobernación provincial y una banca en la Cámara de Diputados de la Nación.

Otros elementos de la banda también se reciclaron y por ejemplo los socialistas albergaron a otro oficial de “la columna” como Secretario de Seguridad Comunitaria al licenciado en enfermería Angel “Chichín” Ruani (condenado entre otras cosas por el asesinato del gerente de Porcelana Berbano) y la muerte de Jose Pardal que su familia hoy reclama.

Las victimas

Las victimas del artero atentado también tienen nombre y apellidos pero ademas un común denominador; eran pobres, inocentes y trabajadores. Así encontramos a el Agente Edgardo JorgeFerri, soltero, nacido el 31de octubre de 1948, había ingresado a la institución en febrero de 1975. Agente Juan Domingo Matiasevich, casado, había nacido el 15 de mayo de 1948, padre de dos hijos, uno de tres años y otro de 8 meses, ingresó a la repartición en julio de 1974. Agente Domingo Hipólito Alfonso, casado, nacido en 1948, con tres hijos, de 5, 4 años y cuatro meses, ingresó en la policía en marzo de 1972. Agente Andrés Alberto Acosta, casado, nacido en agosto de 1951, con un hijo de cuatro años y otro de dos. Agente Carlos González, casado, con una hija de ocho meses, ingresó a la policía en abril de 1975, nació el 12 de junio de 1956. Agente José Luis Boggino, nacido el 9 de julio de 1952, casado, con un hijo de un año de edad, ingresó a la institución en agosto de 1974. Agente Hugo Alberto Pellegrina, soltero, ingresó en julio de 1974, había nacido el 27 de agosto de 1950. Agente José María Gutiérrez, casado, con tres hijos de 5, 3 años y cuatro meses, había nacido el 28 de marzo de 1953. Ingresó a la policía en septiembre de 1974. Agente Darío Héctor Pietrani, soltero, nacido el 30 de noviembre de 1953. Ingresó a la repartición en octubre de 1975.

Mas inocentes

La barbarie no quedo allí, también se deben sumar entre los caídos a dos conciudadanos también pobres, inocentes y trabajadores; Oscar Walter Ledesma, 56 años, casado, fotógrafo social y su esposa Irene Angela Dib, de 42 años que junto a su hija Andrea Fabiana Ledesma, de 14 años (también herida) preparaban su próxima fiesta de quince. Carlos Alberto Galeazzo, vecino del lugar del atentado que se encontraba en la vía pública reparando una moto de su propiedad también fue alcanzado por las esquirlas.

La primer bomba “vietnamita” en el país

La bomba “vietnamita” (carga explosiva, metales para esquirlas y material fecal) fue colocada en un automóvil Citroen y según me manifestaron momentos antes un joven extendió desde el coche estacionado en la calle cercana y a cien metros acciono el mecanismo al paso del móvil policial a las 18:15 de ese domingo trágico (colectivo reconstruido y que se guarda celosamente como un relicario de nuestra policía).

Heridos

Muchos otros sufrieron años de dolor, por las perdidas de compañeros pero ademas por las lacerantes heridas entre las cuales personalmente recuerdo la de un vecino, “El Perro” Mendoza, comisario que viajaba en el micro y era en ese año el Sub-Jefe del “Batallón” quien perdió sus piernas y a consecuencia delos trastornos falleció.

Custodios de la memoria

Otros mantuvieron la memoria y en ellos quiero reflejar al Suboficial Mayor (r) Carlos Bompard (ya fallecido) quien un día me llamó y me entregó un sobre que me confió “esto lo guardé tan celosamente que ni mi familia sabeo”. Cuando lo abrí comprendí el mensaje, eran fotos originales e perfecto estado del lugar del hecho tomadas e incorporadas al sumario que luego desapareció. Hoy esas fotos que algunos pocos “farsantes” se auto-adjudican se las debemos “al negro Bompard” que las recogió de un móvil de infantería donde era chofer. En el el reconocimiento a cada uno que lucharon para que esto no se perdieran en el tiempo.

“Día del Policía Santafesino Caído en Acto de Servicio”

A raíz de este hecho APROPOL adoptó desde el año 2010 la decisión de instituir popularmente el “Día del Policía Santafesino Caído en Acto de Servicio” cuestión solicitada a las autoridades y sin respuestas hasta hoy.

FUENTE: APROPOL Noticias

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