ESCÁNDALO EN LA URI: Interna desatada entre tres mujeres. Gritos, ordenes y contra ordenes en pugna por la conducción de la Unidad

En el pasillo 11 de agosto de 2020 Por utrapol
La Subdirectora Chiarlo en medio de un escándalo de proporciones por la inestabilidad de Muñoz; Ponce que grita desesperada porque no hay que pasarle las novedades a Homero.
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La incapacidad de la Directora Marcela Muñoz para conducir la seguridad de los santafesinos del Departamento La Capital la ha puesto cada día mas irascible, el descontrol de la calle, también provoca sus descontroles emocionales; de ahí que la jefa de la ayudantía, Subdirectora María Laura Ponce, con aspiraciones a la jefatura departamental, se comporte como lo que otrora se le decía a un ex jefe policial, "torniquete", por la forma de apretar al personal.

El escándalo se desató hace pocos días, cuando la propia Muñoz habría ordenado que los partes comunicativos de los hechos de la Unidad Regional Uno, sean enviados a un funcionario del Ministerio de Seguridad, de nombre "Homero"; algo que al parecer, también estaba en conocimiento de la jefa de Relaciones Policiales, Subdiretora Jaquelina Chiarlo.

Fue la propia Chiarlo la que retransmitió la orden al personal de la ayudantía. Al parecer alguien un poco más arriba que la Directora Muñoz, no tomo con agrado lo dispuesto e hizo volver sobre sus pasos a la jefa: esta se excuso de ser la responsable de la directiva y cargo toda responsabilidad a Jaquelina Chiarlo, para lo cual envió a su "mano derecha", Subdirectora Ponce, quien a los gritos increpó a la jefa de Relaciones Policiales.

Muñóz no solo tuvo un yerro con lo de los partes al "mentado Homero", sino que acaba de ser reprendida hace horas por haber publicado de manera inconsulta la nomina de casi docientos policías, imposibilitados en prestar servicios por afecciones criticas en torno a la pandemia Covid-19, a quienes mandó cual manada a la División Personal, contraviniendo disposiciones de índole Nacional.

En las últimas horas hubo intentos de desplazar a Chiarlo del cargo, quien dice por lo bajo que esta harta de esta situación, donde no hay conducción; pero habría un fuerte respaldo del poder político para que eso no suceda, lo que provoca la ira de la Muñoz y Ponce; resultando algo raro, porque fue la propia dupla la que la convoco al equipo.

Ponce, la monje negra

Pasada esta situación, María Laura Ponce, enviada por la Jefa de la Regional, Muñoz, increpó a Jaquelina Chiarlo, con palabras subidas de tono, y a los gritos, que retumbaron en todo el primer piso de la Jefatura, atribuyendole a ésta la responsabilidad en el protocolo de los partes comunicativos, cuando la orden había salido de la propia Muñoz.

Atónitos escuchaban los gritos los oficiales jefes y suboficiales que en ese momento se encontraban en cercanías del despacho de la jefa.

Ya hay antecedentes del descontrol verbal de Ponce, todos recordaran la discusión a los gritos en el mismísimo ministerio de seguridad con la Directora Iliana Insaurralde cuando esta era jefa de Secretaría General, que derivo en que la morocha oficial superior pidiera licencia médica.

Quizás muchos no recuerden, pero la actual jefa de ayudantía, años atrás se enfrentó a los tiros con quien era su pareja, también policía, en el interior de la Seccional Tercera de la URI, que terminó con un herido de bala. Por ahí habría que ver las autoridades policiales  y políticas, cual es el análisis de legajos que hacen a la hora de designar cargos.

Más aún, cuando se suscitó el entuerto entre Ponce y Chiarlo, intentó poner paños fríos un suboficial con antigüedad, conocido como "paz y amor", que fue llevado por la dupla nefasta como "un hombre de confianza"; cuando Ponce se enteró del dialogo entre este suboficial y Chiarlo, también lo increpó, y le habría ordenado que no le dirija más la palabra a la jefa de Relaciones y que le iba a dar el pase. Lo que efectivamente ocurrió.

Ayer lunes, nuevamente Ponce se agarró con el cocinero y hubo una discusión de alto tenor, se dijeron de todo, a punto tal que el suboficial se descompuso en la guardia, sin ser asistido por médico alguno.

No es la primera vez que Ponce cumple a ciegas las ordenes de Muñoz, tenga o no tenga razón, opera como una matona, obvio haciendo abuso de poder; ya que ha habido otras situaciones lamentables que han padecido y padece el personal que esta bajo sus órdenes.

No hay seguridad porque primero juegan a la interna

Cuando uno ve que el delito gana las calles, claramente tiene que ver con esto, por las pujas de poder; aquí vemos como tres oficiales superiores, se disputan espacios de poder descarnadamente, algo que según la mirada de "muchos y muchas", estaba solo signada a los hombres. Esto también nos hace ver que la paridad de género, la igualdad no es sinónimo de capacidad, de idoneidad, y que en realidad "las personas" son eficaces o ineficases, son trepadoras o no, independientemente del género.

Esta es la radiografía de lo que pasa puertas adentro del despacho de la jefa de la Unidad Regional Uno, quien no puede controlar una habitación de dos por dos en la propia jefatura; ya que quien es la "subjefa de unidad en las sombras" ha tenido problemas con los cocineros, con los choferes, con el personal de ayudant+ia, con personal de las comisarías, con quienes están en la guardia, con todos; incluso hay un hecho muy grave y que se ocultó vía un burdo apriete.

Fue el ministro Sain quien ponderó la presencia de mujeres en lugares de conducción, lo que celebramos; ahora, no es cuestión de dar cargos por darlos, por amiguismo, por pedidos de amigos, porque los resultados son estos; tres mujeres con jerarquías que simulan ante las cámaras ser "las tres marías", pero intra muros se clavan las flechas más dañinas unas con otras.

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