NO TIENEN PERDÓN: Desde el año 2006 a la fecha los gobiernos le arruinaron la carrera a más de 12.000 suboficiales

Gremiales 26 de enero de 2020 Por utrapol
Algunos senadores y diputados, aun hoy, sentados en sus bancas, catorce años después, quizás no saben el gran daño que hicieron en su momento, y después, la insensibilidad de los ejecutivos de turno, hicieron lo suyo. Arruinaron miles de policías y familias.
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En el año 2006, de manera incosulta con los trabajadores, el gobierno de Jorge Obeid enviaba a la legislatura el proyecto de reforma a la Ley de Personal Policial que fue sancionada por mayoría en abril de ese año bajo el número 12.521; una ley que al día de hoy funciona con cientos de parches, convive con la anterior, pese a testarse su derogación, aniquiló la vida laboral de miles de policías, les cambio las reglas de juego en sus carreras; no solo lo hicieron porque podían, lo hicieron porque jamás se respetan los derechos de los trabajadores policiales; esto, con sectores de representación gremial formal, jamás se atreverían a hacerlo. Por esto, el justicialismo lo pago muy caro en las urnas en 2007.

Cuando se sanciona la nueva normativa en abril de 2006, los agentes y suboficiales (cabo, cabo primero y sargento), de esa época debieron pasar automáticamente como fuera dispuesto por la Legislatura, luego de el trabajo dentro de los sesenta días de la "comisión técnica", a la jerarquía con nombre nuevo, "suboficial de policía", en tanto que debían ostentar la jerarquía de "oficial de policía" los sargentos 1ro, sargentos ayudantes, suboficiales principales y suboficiales mayores, no era algo para un mayor análisis, porque no se trabaja de ascender a nadie en ese momento, ni de concurso alguno, tan solo había que reubicarlos en la nueva escala jerárquica sin más.

Mientras el gobierno justicialista finalizaba su oscuro período en 2007, y aparecía el frente Progresista en 2008, los policías usaban los distintivos policiales con la vieja nomeclatura, algunos, otros con la nueva, era mas o menos un cambalache de uniformes e insignias; y las autoridades políticas seguían sin motorizar concurso alguno, para eso, ya había casi un centenar de suboficiales mayores que debieron pasar a retiro, pero sin su final de carrera, ya que según la "nueva ley", debieron haber llegado a directores generales, algo que parece más una burla que otra cosa.

Así pasaron casi una década, hasta que en el año 2015, se realiza el primer concurso, retroactivo al año 2012, durante nueve años hubo ascensos sui generis, entre la nueva y vieja ley; que afectaron de sobremanera a aquellos suboficiales que tenían mas de 23 años de servicio, y a sabiendas que jamás llegarían a la jerarquía de director general, se les imposibilito retirarse con la ley mas benigna, que era cobrar un adicional más por haber finalizado su carrera, la de suboficial, un garrafal error jurídico, o algo ex profeso en el que también participaron con mucha complicidad varios funcionarios policiales de jerarquía de la época.

Así, la irresponsabilidad política del 2006 a la fecha, se cobró el trabajo de casi ocho mil policías que vieron frustrada su carrera de suboficial, es que a nadie jamas le ha importado.

Aquellos que debieron ser oficiales jefes

Los discursos de la época, año 2006, hablaban de una ley de avanzada, que era para dar igualdades a los policías en su carrera, y que aquel que entra como suboficial egresado del I.Se.P. (Instituto de Seguridad Pública) pueda aspirar a llegar a la máxima jerarquía, una gran mentira.

Muchos de aquellos suboficiales del año 2006, de haberse aplicado la ley correctamente, por ejemplo, el año pasado, 2019, debieron retirarse algunos con la jerarquía de subcomisario y otros con la de comisario, pero cuando lago nace mal parido de arranque, estos son los resultados finales; esos suboficiales, muy pocos con suerte alcanzaron a irse con la jerarquía de oficiales inspectores.

Más de 4.000 policías están aún hoy en este fango que nadie quiere resolver por una razón de justicia, se sacan decretos express para darles cargos políticos a noveles suboficiales amigos el poder, pero no se reconoce el trabo de miles de policías que andan en calles violentas arriba de los patrulleros.

Hoy, hay miles de policías, aquellos agentes y cabos del 2006, que deberían estar concursando para ser comisarios, están esperando el decreto de ascenso del año 2019 donde fueron ascendidos, algunos a la jerarquía de oficiales inspectores; un despropósito; cuando en los últimos catorce años, solo se habló de profesionalizar y mejorar al trabajador policial, toda una mentira.

Ya no esperamos nada de nadie, en un mes y medio, Perotti, Sain y Sarnaglia demostraron que son más de lo mismo, grandes discursos, pero en los hechos, primero nos maltratan nos aprietan, y no hay respuestas, siguen mandándonos, desde el punto de vista de nuestros derechos, como si fuésemos trabajadores segunda, se manejan como patrones de estancia, suerte que en cuatro años se van.

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