PARA LOS DE LOS 80 Y 90: “El anonimato solo beneficia al adversario”

Interés General 21 de enero de 2020 Por
Es bueno reflexionar sobre los problemas pero ademas ver como pueden ser enfrentarlos y procurar soluciones. Algunas veces creemos que son las mejores pero quizás solo se beneficia al oponente.
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Hablo de “adversario” u “oponente” y por el momento relego la posibilidad de identificarlos como “enemigos” porque creo que “solo son enemigos quienes buscan nuestra aniquilación, no quienes piensan diferente, son mas ricos, profesan otra religión o viven en otro lado” y en la esperanza de que recapaciten trato de mantener esa óptica.

Por Alberto Martínez 

De todos modos lo que me atañe es referirme a una serie de movidas mediáticas a través de redes sociales diversas donde se actúa con cierta “anonimato”, es decir se dice pero no, se afirma pero no, en definitiva se produce una suerte de efecto placebo en un discurso que no junta y desparrama pero que quizás suele tranquilizar ciertos egos.

Por otra parte este tipo de acciones a mi juicio sirve para alimentar esa “teoría” que el gobierno y en especial desde el Ministerio de Seguridad arguyen para tratar de zafar de sus responsabilidades mas básica y que son la de GARANTIZAR un servicio de seguridad publica acorde a la comunidad y ademas las condiciones laborales y de vida para quienes deben brindarlas, es decir los trabajadores policiales.

El anonimato y el adversario

Sobre este “anonimato” montan teorías tomadas de los pelos que van desde “desestabilización” hasta un “golpe de Estado”. Esto lo multiplican por medios de comunicación pagos con la millonaria "Pauta Publicitaria” y los sobres que reparten todos las administraciones. Para ser claros podemos ver un articulo de un medio rosarino de la semana pasada para ver que esto es así en la realidad. (ver nota "Para Rosario 3 la culpa la tiene el “Dr Whatsapp”")

Es necesario que de una vez por todas se ponga nombre y apellido, claro sobre oscuro, se diga y se haga, se afirme y se demuestre. Hay que dar la cara.

Hemos visto infinidades de cuentas en redes sociales y paginas de noticias “policiales” que solo replican lo que esos medios pagos por el gobierno publican.

¿En ese copio y pego quien gana? Obviamente EL ADVERSARIO que ve multiplicado su discurso.

Por otro lado sabemos que también hay otros operadores siempre en las sombras esperando ser convocados como buchones o para volver a ser “asesores” de esta nueva gestión, en definitiva “colaboracionistas” del régimen como siempre.

Es cierto que así como hay “anónimos” hay una pléyade de compañeros y compañeras que dan la cara, ponen talento, dicen y hacen, afirman y demuestran. Que elaboran una idea o simplemente muestran lo que piensan. Creo que en ellos hay que referenciarnos.

Es hora de que dejemos la indiferencia, que breguemos por lo nuestro, de la manera que creamos conveniente, con los compañeros de ruta que pensemos son los mejores y que las nuevas generaciones que están en actividad vayan viendo a sus lideres naturales en el campo gremial y que la organización sindical es la herramienta idónea, legitima y ademas legal para conquistas y sobre todo defender los derechos de los trabajadores.

A los compañeros que hoy virilizaron sobre la pertenencia a “la generacional de policías de los 80 y 90” (a la cual pertenezco) deseo decirles que es cierto “Somos aquellos que cumplíamos las órdenes sin cuestionarlas” (sic) pero también los que se plantaron con auto-acuartelamientos (aun a gobiernos militares en plena dictadura) y lograron las leyes que garantizaron la carrera y la estabilidad institucional en los 70; los que fundaron la CAPAPEP y los que promovieron y fundaron los sindicatos policiales que instalamos los paros y las huelgas historificas como acto de protesta.

Afirman en este escrito que circula que “Somos quienes nos estamos yendo y aún no vemos el relevo” (sic) y quizás debiéramaos preguntarnos las razones. Creo que quizás fuimos egoístas y no pensamos en ello. También afirman los que “pedíamos permiso hasta para casarnos” (sic) pero ademas agregaría los que logramos barrer el arresto policial con privación de la libertad mientras los delincuentes entraban y salían; los que dejamos de ser sancionados y arrestados por deudas; los que rompimos el silencio e ingresamos en la era de garantizar la libertad de reunión y de expresión que muchos hoy gozan escribiendo cuanto le plazca en redes sociales y cuanto medio crean conveniente.

Para que nos demos cuenta de esto les digo que a diez policías en 2005 Obeid nos destituyó aplicando un “15 Z” precisamente “por hablar a la prensa sin autorización de un superior” cuando pedíamos salarios y condiciones dignas de trabajo. Hoy expresarse es un hecho tan habitual que hasta dejó de ser al menos “transgresor”.

Los de los 80 y 90 debemos tener memoria y algo de modestia. No creamos que estamos transitando con un caballo blanco la cima de Los Andes; somos esto que cualquier grupo humano tiene y que se conforma de virtudes y falencias; de aciertos pero también de errores.

Estas nuevas generaciones deberán enfrentar el tramo final del camino para solidificar la pertenencia de los policías como trabajadores y dar cuerpo a las incipientes organizaciones sindicales desde donde lograrlo.

Quizás nuestro ultimo gran servicio sea dar este ULTIMO BUEN COMBATE y colaborar con los que quedan que cargan con todo eso.

APROPOL Noticias

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