SARNAGLIA EXONERADO DE LA POLICÍA?: Así lo consigna el periodista Osvaldo Cherep. "Sarnaglia, no goza de ningún respeto en la fuerza".

Interés General 16 de enero de 2020 Por
La asunción de Marcelo Saín al frente del Ministerio despertó cierta tranquilidad en los antecesores: llegó a Santa Fe como asesor del propio Pullaro, luego se incorporó al Ministerio Público de la Acusación, y en todas las declaraciones públicas anteriores a su asunción, reveló su conformidad con todas las políticas que se llevaban adelante. Sarnaglia, no sólo no goza de ningún respeto en la fuerza
saarnaglia

El periodista santafesino Osvaldo "coni" CHEREP, desnuda los días previos a la asunción de SARNAGLIA como jefe de policía, las reuniones secretas de SAIN con PULLARO, la paz reinada, hasta que el actual ministro asumió y comenzó la embestida contra el ex gobernador LIFSCHITZ y el propio ex ministro.

Es más: se reunió dos veces a solas con el ex ministro, y lo hizo en silencio – sin filtraciones a la prensa- por expreso pedido del gobernador PEROTTI. Las relación de los dos ministros siempre fue buena, y ambos comparten ( o compartían) el mismo diagnóstico sobre el escenario criminal y policial de la provincia. Hasta el discurso de asunción de Perotti. Y algo más: hasta la decisión de nombrar a un ex comisario – Victor SARNAGLIA- al frente de la policía de Santa Fe.

Sarnaglia y Sain no compartieron nada. No hay un sólo dato que permita establecer un vinculo entre ambos, anterior a la designación del Ministro. En cambio el nombramiento del policía era una decisión anterior: Saín no puso a su Jefe. Se lo impusieron. Y hoy sufre las consecuencias de esa ajenidad.

Victor Sarnaglia, es precisamente la representación de la vieja policía. Un Comisario exonerado por el entonces gobernador Obeid, y que luego se incorporó al trabajo del ministro de seguridad de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires. Sarnaglia fue uno de los hombres más cercanos a Montenegro, al momento de la creación de la policía metropolitana y está mencionado en las escuchas que derivaron en el procesamiento del ex presidente Macri. Nunca sus ideas fueron las mismas que esgrime Saín a la hora de plantear una solución al problema de la seguridad y el delito. Son dos modelos opuestos, y esa contradicción se lee claramente dentro de las fuerzas policiales.

El problema que afronta Saín hoy, es la sensación del doble comando: la policía recibe dos discursos diferentes. Uno garantista y a largo plazo, y uno reduccionista, que apela al «gatillo fácil». En apenas veinte días, Saín nombró y luego destituyó a los jefes regionales de Rosario y Reconquista. Las razones son exclusivamente simbólicas: los jefes reconocieron tener condiciones mejores de las que el Ministro dice que recibieron. Y Saín lo sabe porque formó parte de la estructura anterior. Pero el gobernador necesita un discurso claramente enfrentado a lo recibido. Y así se cometieron errores graves, como imputarla el ex gobernador Lifschitz y al ex diputado Rubén Galassi, alguna participación en los incidentes de Rafaela, o difundir una orden humillante a través de un mensaje de WhatSapp contra un comisario en Rosario.

Todo eso daña la relación política con la policía. Y si hay algo que queda claro, y lo dijo muchas veces el propio Saín, es que la única manera de desarrollar políticas efectivas, es contando con la policía, nunca contra ella. El control sobre la fuerza debe ser político. Y ese control se ejerce, sobre tocas las cosas, con respeto de las fuerzas hacia la autoridad. Una autoridad que debe ser única, nunca bífida. Que debe impartir órdenes claras, nunca contradichas por el propio jefe de la Policia.

El problema de Saín , es que llegó al Ministerio sin tropa propia. No tiene aceitado ningún vinculo con la «tropa», y quien lo secunda, Sarnaglia, no sólo no goza de ningún respeto en la fuerza, sino que se encarga de complicarle el camino. Sarnaglia habla como Ministro, se viste como Ministro y toma decisiones inconsultas con el Ministro. Y eso se nota, y produce efectos políticos devastadores.

Sobre todo viniendo de un proceso de clara baja estadística en crímenes y hechos violentos. Esas políticas no pueden echarse por la borda. No se puede refundar en seguridad. No hay tiempo para eso.Cada dia que se pierde implica el riesgo de una pérdida de vidas.

FUENTE: conicherep.com

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