A LOS JEFES NADIE LOS FORREA: Sain y Sarnaglia están pagando el precio de maltratar al personal

Interés General 13 de enero de 2020 Por utrapol
"Esto se va a poner picante", dijo el ministro de seguridad. "Acá la gestión se mide por resultados", dijo Sarnaglia. Esas palabras de pendencieros, ambos se las tuvieron que tragar prontamente, y hoy pagan el costo de la violencia en las calles. Los jefes policiales van a dejar que la cosa decante y que el Gobernador se de cuenta que el problema es SAIN y SARNAGLIA.
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Omar PEROTTI creyó ver en Marcelo SAIN al experto en seguridad, y quizá por congraciarse con el gobierno nacional lo designó ministro; lo cierto es que ni Alberto FERNANDEZ, ni la ministra de seguridad de la nación, ni nadie va a venir a Santa Fe a quedar pegado con los homicidios que ya superan una veintena en la gestión que comenzó hace solo un mes; ha de ser el Gobernador quien solo ha de afrontar los costos. SAIN es más un problema que una solución al problema de la inseguridad.

El Gobernador creyó, probablemente por la aparición del "ex macrista" Victor SARNAGLIA, en redes sociales, haciendo posteos de manuales académicos, de estados emocionales, para de algún modo llenar el ocio de un desocupado, con algunos adeptos en redes sociales; que el ex jefe de la Unidad Regional IX (cuando la fuga del narco King Kong), podría tener ascendencia sobre el personal policial. No solo que el Jefe de Policía es el hazme reír de sus subordinados y subalternos, sino que ha demostrado no estar a la altura de las circunstancias, y la prueba más clara es la salida de la red social para evitar ser humillado por sus seguidores.

Nadie nos basurea

Las acciones tomadas por la conducción política y policial sobre los altos mandos, particularmente en Rosario, hicieron que los jefes se plantearan un viejo mecanismo de acción que rápidamente tiene una llegada a través de la cadena de mandos hasta el ultimo eslabón policial, donde se deja bien en claro, "HAY QUE CUIDARSE DE ESTOS TIPOS, HACEMOS LO JUSTO Y NECESARIO, LLEGAMOS AL LUGAR DE LOS HECHOS DESPUÉS QUE SE MATEN TODOS, NO VAMOS A AGUANTAR EL FORREO DE UN ZURDO INCAPAZ, NI DE UN JEFE INEPTO".

A estas acciones en el pasado la sufrieron el propio BORGONOVO cuando fue ministro de gobierno de Reutemann, las padecieron Lorenzo DOMINGUEZ cuando los saqueos de 2001, "el duro" de Enrique ALVAREZ enfrentándose a APROPOL, y otros funcionarios de la era socialista. Es que el poder político con poco tacto, cree justificar todo con la corrupción policial para no evidenciar sus falencias; es ahí donde el policía se guarece de la manera más fácil sin tener riesgos penales ni administrativos; aunque esto resulte mucha veces letal para la sociedad.

Cuando a un policía, les exigís cosas que no pueden cumplir por negligencia política, por una mala conducción policial provincial; y tras cartón se les enrostra los fracasos que la política no asume, con traslados indiscriminados, relevos sospechados, jefes amigos del poder que ascienden por un ascensor, mientras otros lo hacen escalón por escalón; un aniquilamiento por los hechos delictivos en los medios de comunicación, cuando en realidad no hay recursos; el policía busca defenderse, y comienza a bajar la intensidad de los procedimientos; es un mecanismo de defensa innato en cualquier ser humano, mucho más en un trabajador sobre donde políticos y sectores del poder judicial quieren escudar sus culpas.

No hay ni habrá sumisión al poder político cuando hay ordenes improcedentes

Alguna vez, allá por 1995, quien fuera jefe del ejercito, Martín BALZA dijo "delinque quien imparte ordenes inmorales, delinque quien cumple órdenes inmorales". Vaya frase para aplicar en estos tiempos; donde la dirigencia política que ocupa lugares de poder, más aún si son anti sistema policial, cuando la democracia instaura fuerzas de seguridad en todo el país, pretende llenar calabozos pidiendo detenciones por aplicación del Artículo 10 bis de la Ley Orgánica Policial, pero después desconoce esos procedimientos cuando los trabajadores policiales son presionados por los fiscales.

En ese contexto de ordenes poco claras, de inestabilidad en los cargos, es imposible que cualquier trabajador, incluso los policías, admitan órdenes que van contra el orden público y la paz social; de hecho, actualmente tanto el ministro SAIN como el jefe de la fuerza, SARNAGLIA dan ordenes que no se ajustan a derecho; comenzando por no dotar al personal de elementos necesarios para trabajar, o asignarles servicios que deben ser pagos, sin que el empleado cobre.

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