PATRICIA BULLRICH: “No tuvimos gatillo fácil, tuvimos gatillo difícil”: el balance sobre su gestión

Interés General 04 de diciembre de 2019 Por
La ministra saliente y el secretario Eugenio Burzaco hicieron un recuento de su mandato a una semana de entregar el poder.
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Ante una mesa reducida de periodistas en el edificio de la calle Gelly y Obes en Recoleta, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el secretario saliente, Eugenio Burzaco, dieron el discurso del final a una semana de entregar el poder.

La ministra saliente habló de números, sus estadísticas desde diciembre de 2015 hasta octubre de este año: 805 toneladas de marihuana incautadas, 33 de cocaína, más de 102 mil procedimientos narco con 107 mil detenidos y herramientas como entregas vigiladas y la ley del arrepentido, 20 mil vehículos y bienes incautados por un valor según el Ministerio de 983 mil millones de pesos, 3.722 detenidos por delitos contrabando, 23,9 millones de autopartes ilegales incautadas, el programa Tribuna Segura con 10 millones de personas controladas y un 2019 -hasta ahora- con cero muertos en las canchas. “Cambió la lógica y la presencia de la barra en la cancha”, dijo Bullrich. Recordó que ningún juez del país convalidó que un barra recuperara el derecho de admisión: un violento del fútbol incluso llegó hasta la Corte Suprema y falló en el intento.

Los secuestros extorsivos bajaron a su mínimo histórico, 34 en todo el país este año contra 273 en 2015, siempre según los números de la cartera de Seguridad. “Se generaron equipos específicos para desarticular a las bandas de secuestradores. Hubo meses donde no hubo ningún hecho”, puntualizó Burzaco. El CUFRE, el Comando de Recaptura de Evadidos, a cargo de la Subsecretaría de Burzaco, volvió a detener a diez mil fugados de salidas transitorias, principalmente.

Bullrich puntualizó conceptos en la reunión en la que estuvo presente Infobae. “Se trató de poner a la víctima y a la sociedad en el centro, la víctima y su familia no participaban del proceso”, dijo, para luego hablar de “pasos importantes en el orden y la convivencia”, “cambios estructurales y educativos en las fuerzas armadas". “Se aceptaba que la ley no fuese un parámetro de vida para todos”, agregó. Habló de medidas finales: un sistema de cámaras, sensores y drones para zonas calientes de frontera como Salvador Mazza y Aguas Blancas en Salta, o La Quiaca, con un centro de comando en el cuarto piso del Ministerio.

Luego, con el juicio oral al policía Luis Chocobar en el horizonte, y con cuatro millones de municiones disparadas en concepto de práctica por las fuerzas federales en su gestión según sus propios funcionarios, la ministra saliente entró en un terreno más complejo.

“Hemos tenido la reducción de muertes de policías y de civiles. Hemos tenido gatillo difícil en vez de gatillo fácil. Con más apoyo del poder político la tarea de las fuerzas redundó en menos muertes", afirmó la ministra.

El Ministerio de Seguridad, recordó Bullrich, aplicó la lógica de “cuidar a los que nos cuidan”, con abogados del Ministerio que defendieron a policías acusados de matar, “ocho de cada diez tienen uno”, decía la ministra meses atrás. Señaló a los jueces de primera instancia por “generar primero la culpa” y de que “las normas no dependan de la discrecionalidad de un juez”. Así, la estrategia legal del Ministerio se centró en las apelaciones. “En casi 90 por ciento de los casos salían liberados”, aseguró Bullrich.

Por otra parte, la presión interna sobre las fuerzas de seguridad aumentó a nivel interno: 9.284 pruebas de drogas fueron hechas a efectivos de forma aleatoria en los últimos dos años y hubo casi 400 mil declaraciones juradas presentadas.

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