TIEMPOS DIFÍCILES: Nuestra policía encara nuevos desafíos

Interés General 30 de octubre de 2019 Por utrapol
Al cambio generacional en lo referente a las próximas conducciones en la institución policial, como así a la incorporación de nuevos jóvenes a la Policía de la Provincia; hay que sumarle un cambio importante de la política del país y la provincia.
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De cara a los próximos cuatro años se vendrán cambios importantes y profundos en la fuerza policial provincial; y esto estará dado por todo un recambio que va desde lo ideológico en las políticas públicas de los futuros partidos gobernantes, en la nación y en la provincia; pasando por la crisis de inseguridad en el país, hasta los nuevos miembros de a institución.

Por Miguel ZALAZAR

Las elecciones de agosto en nuestra provincia, y las nacionales recientes, abren un nuevo escenario en todo sentido, donde los cambios estarán centrados en dar mayor y mejor seguridad; donde habrá menos recursos del Estado para ello, y más demandas de los propios trabajadores, a raíz de una crisis económica que viene en declive hace unos años.

La policía santafesina deberá entender que hay que repasar las normas jurídicas al momento de actuar en la calle, para evitar estar sometidos a procesos por excesos en los procedimientos, donde la lupa de los fiscales suele tener mayor aumento, algo que no sucede con delincuentes comunes.

La justicia deberá recurrir a todo el andamiaje legal que existe para la policía al momento de actuar en un hecho; porque ningún policía sale a matar o a lastimar a nadie; hay circunstancias desgraciadas, donde se pierde una vida, más aún si esta pudo evitarse. Pero también, quienes administran justicia, tienen que entender que el policía porta un arma y un bastón, que en algún momento ha de utilizar; porque esos son los elementos con que el Estado afronta situaciones de inseguridad.

Pues el uso racional de esos elementos, en lo que la Constitución y la Ley Orgánica Policial denominan "uso de la fuerza publica", deben ser correctamente interpretados; y no caer en el facilismo de "un caso de gatillo fácil"; o de la presión mediática para invalidar un procedimiento y avalar un delito.

No menos importante, es la responsabilidad política del Ejecutivo a través de los funcionarios del Ministerio de Seguridad, para ejecutar políticas de seguridad que lleven tranquilidad y paz a la sociedad, con una policía responsable; como así los miembros de la Legislatura, que deben ser responsables a la hora de hacer las leyes.

Cada tanto, muchos políticos, particularmente legisladores se quejan del uso o "abuso según ellos lo entiendan", de la aplicación del artículo 10 bis de la Ley Orgánica Policial, que le permite a la policía detener sin oren judicial. Bueno sería que esos legisladores o dirigentes políticos hagan una mirada hacia atrás, y recuerden que fueron ellos mismos quienes sancionaron esa Norma, que ahora pretenden no se aplique.

Cuando se habla de la "famosa grieta", esa que atravesó todos los estamentos sociales, incluso de muchas familias; y que todos dicen querer sanear; también debe llegar a la seguridad pública y a quienes tienen la responsabilidad primaria de prevenirla; ponerse en caminos antagónicos solo por cuestiones ideológicas, y no por la lógica de la convivencia social, no traerá los resultados que todos anhelamos.

Hay un camino sinuoso por delante, dependerá de cada uno de los actores que responsablemente deseen un cambio para bien, que podamos ser un país, una provincia y una ciudad con apego a la ley y en paz.

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