CRISIS EN ECUADOR: indígenas liberaron a los policías que tenían secuestrados

Interés General 11 de octubre de 2019 Por
Estuvieron retenidos en medio de las protestas en ese país. Antes de liberarlos, los obligaron a cargar el ataúd de un indígena fallecido.
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Al caer la noche del miércoles, el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador, Jaime Vargas, liberó a ocho policías y un agente que fueron retenidos todo el día por indígenas que protestan contra el gobierno tras la aplicación de una serie de medidas económicas hace una semana. Los recibieron dos representantes de Naciones Unidas.

Previamente los obligaron a cargar el ataúd de un indígena fallecido durante las protestas en la Casa de la Cultura, donde están concentrados miles de indígenas.

El también dirigente de ese organismo, Leonidas Iza, advirtió que "el pueblo está enardecido... si el gobierno nacional no para estos actos de violencia, el pueblo va a responder con más violencia, eso queremos dejar absolutamente en claro".

Al menos un líder indígena y cuatro personas más han muerto en Ecuador durante las protestas, informó más temprano la Defensoría del Pueblo, en momentos en que algunos grupos advierten que incrementarán sus movilizaciones.

Las autoridades, sin embargo, aseguran que sólo tienen registradas a dos personas fallecidas en accidentes y no como resultado de los enfrentamientos. Además, se anunció la detención de al menos 17 personas, la mayoría venezolanos, que habrían participado en las protestas.

El gobierno del presidente Lenín Moreno, que responsabiliza al exmandatario Rafael Correa y al gobernante venezolano Nicolás Maduro de estar detrás del caos en las calles, enfrenta su mayor crisis política y social desde que hace dos años asumió el poder y por el momento las cosas no parecen que mejorarán.

Vargas anticipó el jueves temprano que no cederán en las protestas hasta que se reviertan las medidas económicas del gobierno, incluido un incremento en los combustibles.

Los indígenas se mantuvieron por horas dentro de la sede de la Casa de la Cultura en Quito, donde retuvieron a los policías y no permitían salir a más de una veintena de periodistas.

Uno de los oficiales fue obligado a cubrirse con una bandera alrededor de los hombros y portar un sombrero como el que usan los indígenas, mientras todos fueron forzados a quitarse las botas. La mujer policía por momentos se limpiaba las lágrimas.

Se estima que unos 27 periodistas permanecen contra su voluntad al interior del coliseo de la Casa de la Cultura. A los más conocidos les obligaron a pasar al frente, donde en medio de gritos les preguntaban si estaban en contra de su voluntad ante unos cuatro mil indígenas. 

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