MIGUEL ZALAZAR: "Si Lifschitz es el Comandante en Jefe que salga y de la cara"

Interés General 15 de abril de 2018 Por
Hacerse el distraído dejando el problema del narcotráfico solamente del lado de la policía es lo más fácil; pero no es la solución, ya todos sabemos que hay una pata política en el negocio de las drogas en la provincia.
Captura de pantalla (1059)

Poner la importancia de la gestión en una reforma constitucional solo para seguir en el poder, sin ver que en la provincia prolifera el narcotráfico como consecuencia de las decisiones políticas erráticas que se toman, es una locura a la que hay que ponerle freno. LIFSCHITZ debe salir a los medios y hablar de Alejandro DRUETTA.

Ningún policía en esta provincia, nadie en el Ministerio de Seguridad desconoce que el comisario Alejandro DRUETTA, tiene un amplio respaldo político para transitar pasillos policiales y políticos como si fuera un funcionario mas del socialismo, lo sabe Rolando GALFRASCOLI, lo sabe Miguel LIFSCHITZ, por consiguiente no pueden desconocer, o al menos saber que cuando se riega la provincia de droga en una venta descomunal en los barrios, es porque hay resortes estatales que fallan, y entonces hay que preguntarse, cuál es la función que desarrollaba el comisario protegido y mimado del poder.

El Gobernador que dijo que iba a ser el “súper ministro”, que dijo que iba a “ser el jefe de policía”; de pronto no tiene ni la menor idea de lo que pasa en la provincia y frente a sus ojos; no solo que desconoce, sino que como a Hipólito Irigoyen, no caben dudas que le hacen el diario cada jornada, y lo peor, es que en ese escenario quiere seguir siendo gobernador después de 2019, bajo una “sospechosa reforma constitucional”.

LIFSCHITZ y su gabinete ha logrado lo que ningún otro gobernante antes, ponerse en contra al 99 % de los policías, a su familia; y un porcentaje por encima del 60 % de santafesinos que desaprueban su gestión como consecuencia de las pésimas políticas de seguridad.

Los policías santafesinos ven como el poder se esconce detrás de ellos para hacerlos responsables de actos corruptos de la política, que van desde la adquisición de equipos y uniformes sobrevaluados, como a la comercialización de drogas en el territorio santafesino.

Dicen que el silencio es salud, pero en casos como este, el de Alejandro DRUETTA, el silencio es sinónimo de complicidad, y hasta ahora el Gobernador solo muestra eso, complicidad.

Te puede interesar